











Vamos a pintarnos la cara, vamos a olernos, a vernos,
y hacer que todo es simple en este infierno.
Que todo cambia si lo miras de lejos,
veras que tu cara solo es blanca ante un espejo.
Que yo me río, tu te ríes y el se ríe,
pero todo es relativo según por el cristal que se mire.
Yo veo y pienso, escribo y te lo enseño,
que la sonrisa y la lagrima nunca cambian de dueño.
Es un ‘’adiós’’ y un ‘’hola’’ constante,
la vida y la gente, lo absurdo y lo importante.
Dile a ese tu dios que te silbe y te avise,
que te salve del tramite, que te baile el suspense.
Yo soy un universo, vivo camuflado
entre otros universos que no saben de este lado.
Voy a morir en esa luz infinita,
que no sabe de fechas, que no quiere otra incógnita.
Despertar donde sea y que me sienta el sigilo.
Ser el silencio del feliz y del pobre.
Y que el ruido sea música que haga bailar al hombre.
voy a arrancar mi alma,
y dar palmas en la playa al despertarnos será el único consuelo,
cansado de contar mis mil sonrisas por el suelo.
Agonizar junto a mi ‘’bro’’ en nuestro sitio,
dibujar en un papel sin que pidamos permiso,
la solución y la ecuación del problema
se quema, el teatro de papel y nadie frena.
Despertar donde sea y que me sienta el sigilo.
Ser el silencio del feliz y del pobre.
Y que el ruido sea música que haga bailar al hombre.
Chapurrear en el idioma del tiempo,
que se muere la tierra, el mar , el fuego y el viento.
Que un solo paso son los días que quedan,
y etcétera es promesa de futuro en una espera.
Derribar ese babel inventado,
recordar lo perdido y disfrutar lo alcanzado.
No quiero niebla en agosto, ni calor en diciembre,
solo quiero una sonrisa en vuestras mentes.
Despertar donde sea y que me sienta el sigilo.
Ser el silencio del feliz y del pobre.
Y que el ruido sea música que haga bailar al hombre.
Años que pasan deprisa, sin parpadear.
El año que se fue Paco, el año que saque mi disco, el año que aprendí a dejar algo para mi, el año que perdí amigos que a lo mejor no lo eran tanto, el año que conocí a A. Arturo un poco mas… este que se va, un año difícil en el que sobre todo he encontrado el punto en la balanza donde ser muy feliz, soplase por donde soplase el viento.
He viajado y he escuchado mil músicas, al igual que mil verdades y mil mentiras, he nacido y he muerto, he querido y no he odiado, he llorado y me he reído…cosas de la vida. Paula llegó. Otros se fueron, locos o cuerdos, pero se fueron.
Después de la tormenta siempre llega la calma, porque días lluviosos son preludio de otros días lluviosos, pero siempre se escapa un nuevo rayo de sol que te hace camuflarte en el abrazo de la compañía.
Brindo y alzo mi copa porque el año que viene, mínimo se asemeje a este que acaba.
Que se va. Que se fue.
Gracias a los que de alguna manera me hacéis tan feliz y me recordáis cada momento que no me puedo quejar de nada.
Gracias.